HISTORIA

Prádena es un pueblo cargado de historia, habitado, miles de años antes de Cristo, en la época paleolítica, como lo demuestra los restos encontrados en distintas excavaciones y las Cuevas de Los Enebralejos.

Denominada Pratum en la época romana, queda de esta época la vía empedrada de la calzadilla y restos de cerámicas y monedas. También fue lugar de asiento de árabes, visigodos y judíos

En el siglo XI cuando se produce la repoblación de los terrenos reconquistados por los cristianos y se crean las comunidades de  Villa y Tierra (federación de municipios que se autogobernaban, recaudaban tributos y administraban justicia respondiendo sólo ante el rey), Prádena pasa a ser cabeza de uno de los Ochavos de la Villa y Tierra de Sepúlveda, célebre por su fuero y origen de muchos otros.

Los judíos permanecieron durante siglos siendo su población estable al ser tierra fronteriza unas veces en poder de los cristianos y otras en poder de los musulmanes, hasta que los Reyes Católicos los expulsan de España, no obstante anteriormente ya se habían producido enfrentamientos al ser acusados de actos criminales y sacrílegos.

Dentro de las denominaciones de los parajes de Prádena llama la atención la de "arroyo de matajudios" a un valle (seco) que según la tradición corrió con sangre.

Este pueblo fue de los mas afamados de la España ganadera de la Edad Media y gran parte de la Edad Moderna, por la calidad de la lana de sus ovejas merinas, que fue famosa en los telares de toda Europa.

Tanta importancia tenia esta raza de ovejas merinas, que era tradición para hacer mas atractivo el matrimonio con una princesa o infanta castellana, que estas en sus casamientos aportaban siempre en su dote  50 muruecos o sementales de esta raza, con lo que su extensión por el mundo (hasta llegar a Australia) ha sido muy grande, aunque al mezclarse con otras razas, siempre  ha quedado en estas tierras la raíz pura.  

Ya en el año de 1338 el rey castellano Fernando IV concede a Prádena la propiedad, de la sierra y un real privilegio que prohibía pastase ningún ganado foráneo en sus tierras.

Con la lana de las ovejas merinas crecen los telares y un molino del batán para pieles y mantas.

Al ser la ganadería su principal fuente de riqueza les obligo a los mozos y hombres de este pueblo a  recorrer las cañadas hacia las tierras de Extremadura, el reino de Toledo y los confines de Córdoba. Realmente la Carretera N 110 Soria – Plasencia en la que esta ubicado este pueblo, corre paralela a una de las Cañadas Reales de Castilla, que se puede recorrer todavía dentro del termino de este pueblo.

Tanto impregno esta labor a este pueblo, que sus fiestas patronales (la función y la feria), coincidían con la despedidas de los hombres que partían de trashumancia con el ganado, así “la función” Virgen del Rosario primer domingo de Octubre y al regreso “la feria” primera semana de Junio, cuando se celebraba una gran feria ganadera.

 

Esta ausencia de hombres en la mayor parte del año ha forjado un carácter de acero templado a las mujeres de esta tierra, pues además de realizar los trabajos del hogar y cuidar de la prole, tenían que cuidar los animales domésticos y cultivar la tierra para obtener los alimentos de la economía de subsistencia que durante siglos ha regido en esta tierra.  

En el siglo XIV Prádena es un pueblo comunero, cabeza del Ochavo ,que lleva su nombre. Tierras comuneras que le fueron donadas por la entonces princesa de Castilla Doña Isabel, en agradecimiento por la ayuda prestada en las guerras contra su hermanastra Doña Juana "La Beltraneja"

En el siglo XVIII es el "siglo de oro" de Prádena, fruto de ese esplendor es la monumental iglesia de estilo neoclásico con clara influencia del estilo de Ventura Rodríguez, que se construye gracias a  las aportaciones de los ricos ganaderos del pueblo, gracias al tesón y pericia del cura párroco de aquellos años D. Manuel Carretero, auténtico artífice, tanto a nivel arquitectónico, como conseguidor material de los recursos necesarios para sufragar tan vasta obra   (ver trascripción de la narración de la construcción). 

Hijos notables de Prádena fueron Don Luis González de Sepúlveda, caballero de la Orden de Santiago, y Don Francisco de Puebla González, licenciado en las Universidades de Lugo y Alcalá de Henares y obispo de Chile en 1694 por designio de Su Santidad y que muere ostentando el título de obispo de Guamanga.

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